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Tratamientos con ozono para piscinas, balnerarios y spas

Generación de ozono para piscinas, balnearios y spas

Además de evitar los problemas que ocasiona el cloro, el Ozono proporciona un AGUA TERAPEÚTICO/MEDICINAL, ideal para los alérgicos, mujeres embarazadas, niños y bebes.

El agua de piscina es un vehículo ideal para la transmisión de enfermedades. Personas aparentemente sanas pueden ser portadoras de agentes capaces de contagiar a otras personas menos resistentes.

Gracias a sus innumerables ventajas, la ozonización de piscinas se ha convertido en una técnica cada vez más extendida, utilizándose tanto en piscinas particulares como en piscinas públicas de mayor capacidad. Según el “Centro Canario de Formación Marítima”, Curso homologado por la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias (ESSSCAN), el tratamiento con Ozono es considerado como el mejor método para la desinfección de piscinas públicas y privadas.

Los químicos son una experiencia del pasado, mientras que el Ozono es el futuro, llegando un momento en que todas las piscinas lo usarán. Las primeras instalaciones en beneficiarse de ello serán las que destaquen, sirviéndose de las virtudes del Ozono como la mejor publicidad.

Utilizar Ozono en las piscinas es una revolucionaria técnica que ofrece muchísimas VENTAJAS para el nadador, el medio ambiente y el inversor:

  • Se trata del desinfectante más efectivo que se conoce, el cual no deja residuos y tiene efectos terapéuticos.
  • Es algicida y floculante, proporcionando agua limpia y cristalina, muy superior al agua recién salida de un manantial.
  • No irrita la piel, el pelo, los ojos ni las fosas nasales.
  • El agua libera oxígeno en superficie, creando una capa enriquecida que mejora el rendimiento del nadador, sus marcas y su salud. En la alta competición ya se utiliza sólo ozono. Oxigena los músculos y mejora la circulación sanguínea.
  • No necesita reposiciones de productos químicos. Sólo necesita aire y un consumo despreciable de electricidad.
  • Contribuye al ahorro hídrico, ya que no se necesita aporte de agua extra para renovarla que, según reglamentos técnicos y sanitarios de cada provincia, utilizando cloro se llega a exigir una renovación diaria del agua del vaso que suele estar en torno al 5% del volumen total de la piscina. Si añadimos el gasto energético que se necesitó para calentar ese 5% de agua evacuado, el gasto económico y medioambiental es muy elevado en caso de no ser usado el Ozono.

La ozonización aporta máxima desinfección sin efectos nocivos sobre el usuario, obteniendo con él una calidad de agua extraordinaria, añadiendo formidables efectos terapéuticos.

Los desinfectantes más utilizados en el mercado para desinfectar una piscina son los siguientes:

Empresa productora de ozono

Realizamos instalaciones industriales a medida para cada proyecto. En esta web encontrarás, además, una extensa variedad de Aplicaciones y Tratamientos con Ozono, tanto a nivel industrial como semi-industrial.

Los problemas de salud en las piscinas

Es necesario llevar a cabo una adecuada desinfección del agua del vaso de la piscina con un producto que cumpla los requisitos fundamentales para garantizar la desinfección sin ser agresivo con el usuario ni con el medio ambiente.

El Ozono es un gas inestable que está presente de forma natural y en pequeñas concentraciones en la superficie terrestre, siendo el más oxidante de los agentes utilizados para el tratamiento del agua de piscinas. Por ello, es capaz de destruir algas y bacterias, inactivar virus y oxidar numerosos contaminantes orgánicos e inorgánicos presentes en el agua.

Formas más comunes de contagio en piscinas

  • Ingerir agua
  • Respirar el aire alrededor de las instalaciones acuáticas
  • Entrar en contacto con agua contaminada

Patologías principales derivadas de los contaminantes del agua de piscinas

  • Meningitis. Causada por la ameba Entamoeba naegleria.
  • Rinofaringitis, conjuntivitis y otitis. Causado por la bacteria Staphylococcus.
  • Papilomas. Causados por los virus Papillomavirus.
  • Micosis cutánea. Causada por especies de hongos microscópicos aislados en piscinas y catalogados como de los más peligrosos.

Subproductos de la desinfección tradicional en las piscinas

  • Cloraminas
  • Trihalometanos (THM). Mutagénicos y carcinogénicos

Para eliminar estos subproductos es necesario usar Dióxido de Cloro, Peróxidos, luz ultravioleta o bien renovaciones de agua. Al tratar las aguas con Ozono se evitan los subproductos de la desinfección.

Tipos de contaminación del agua en las piscinas

Relacionadas con evacuaciones fecales:

  • Protozoarios
  • Cryptosporidium (Crypto)
  • Giardia lamblia
  • Entamoeba hyitolytica
  • Bacterias
  • Shigella
  • Escherichia Coli (E. Coli 0157:H7)
  • Helicobacter Pylori
  • Virus
  • Norovirus
  • Adenovirus
  • Hepatitis A

Entéricas (no fecales):

  • Pseudomonas aeruginosa
  • Oído de nadador (otitus externa)
  • Legionella pneumophila (enfermedad de los legionarios)
  • Neumonía atópica (HP)
  • Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA)
  • Molusco contagioso
  • Verrugas de la planta del pie
  • Pie de atleta

Crypto, el gran enemigo

El Cryptosporidium, causante del 5 al 6% de las diarreas agudas, que pueden llegar a durar de 1 a 2 semanas, es uno de los parásitos más temidos por ser resistente al cloro gracias a la dureza de su cubierta y por generar unas esporas (ooquistes) tan pequeñas (4 micrones) que traspasan los filtros de agua sin mayor dificultad, motivo por el cual han llegado a burlar plantas potabilizadoras, contaminando grandes núcleos de población urbana a través de la red de agua potable. Con el tratamiento convencional puede tardar más de dos días en desaparecer, siendo el principal motivo por el que se recomienda no sumergir la cabeza en piscinas públicas. Una persona infectada que tenga diarrea en el agua, como por ejemplo un niño o un anciano o que se sumerja sin haberse lavado bien con agua y jabón, contaminará con cientos de millones de microbios toda el agua, compartiéndola con todo aquel que se meta en la piscina, spa, parque recreativo, etc. Los que correrán más peligro serán los niños, las personas con el sistema inmunitario debilitado y las mujeres embarazadas. Muchas de las veces en que aparece la diarrea no llega a conocerse su procedencia, cuando la explicación puede estar en el hecho de haber tragado un poco de agua contaminada de la piscina, haber bebido de la red de agua potable, haberse lavado los dientes con ese agua o haberla tragado accidentalmente al tomar una ducha.

Cuando se produce una contaminación por evacuaciones fecales en una piscina pública, con una desinfección tradicional con cloro o bromo se hace necesario evacuar las aguas para la extracción y esperar unos 25 minutos hasta permitir bañarse de nuevo para que el desinfectante pueda hacer su trabajo. Conociendo cómo actúa el Cryptosporidium nos damos cuenta que es insuficiente.

Con el tratamiento de Ozono, la descontaminación de este parásito y sus esporas o huevos es absoluta, eliminándolo en cuestión de minutos o incluso segundos.

Escherichia coli (E. Coli)

Localizada generalmente en el intestino de los animales y por lo tanto en las aguas negras, puede causar infecciones intestinales y extra intestinales generalmente graves. Se trata de una bacteria tan extendida que puede localizarse casi en cualquier lugar y suele contagiarse por el contacto con heces o al comer alimentos contaminados por abonos animales y que no han sido suficientemente cocidos o no se han pasteurizado.

Con un residual de Ozono en el agua de 0,6 mg/m3, la acción bactericida sobre el escherichia coli se realiza en tan sólo 2,5 minutos.

La ciudad de Milwaukee, cuyo suministro de agua potable proviene del Lago Michigan, fue víctima de una epidemia gastrointestinal jamás vista antes. 104 muertos y más de 400,000 habitantes sufrieron los efectos del mortal parásito “Cryptosporidium”.
 
Aunque el agua fue tratada con cloro y métodos convencionales de purificación en plantas de tratamiento, ello no fue suficiente para eliminar dicho parásito.
 
Para evitar que se repita esta tragedia, las autoridades sanitarias de esta ciudad están construyendo la planta generadora de Ozono más grande de Estados Unidos, pues se comprobó que el Ozono fue el único método eficaz, seguro y económico para el tratamiento del agua, el cual eliminó el parásito Cryptosporidium, además de los otros organismos nocivos que se hayan en el agua.
CryptoSporidium, una amenaza en el agua

DISCOVERY CHANNEL, MARZO DE 1999

Factores que complican la conservación del agua

Diversos factores dificultarán el control correcto de la piscina, pudiendo llegar a un nivel de exigencia que nos haga imposible conseguir mantener a raya los problemas del agua. Entre ellos destaca que la piscina sea exterior, la exposición a la luz solar, que esté rodeada de mucha vegetación, una afluencia de bañistas muy variable, un gran número de bañistas, altas temperaturas o mucha carga orgánica a tratar. En todos estos casos, el Ozono será la mejor solución.

La absorción dérmica de agua

Por los poros, además de eliminar agua, también la absorbemos. Se estima que durante un baño de piscina se absorbe aproximadamente un litro de agua con cloro, con bromo o con sulfato de cobre (en el caso de los ionizadores).

De este modo puede entenderse la necesidad de orinar poco habitual tras tomar un baño, así como el hecho de que se hinche y se arrugue la piel.

Otra de sus consecuencias será que, tras utilizar la piscina con cloro, la piel estará reseca e irritada, especialmente en las zonas más delicadas y, en el caso de personas alérgicas, se presentará una irritación generalizada.

Hidrólisis con Ionización con cobre

Este sistema, además de una función floculante, realiza una función anti algas y desinfectante. Para la ionización del agua se utiliza un trozo de cobre que se sulfata, generando sulfato de cobre, con efectos dañinos para la salud. Este sulfato es un metal pesado que se fija en las células para quedarse en ellas, lo cual es determinante si consideramos la cantidad de agua que se absorbe durante el baño, algo que afecta principalmente a los niños.

Cuando la producción sea descontroladamente alta, podremos verlo fácilmente ya que manchará desde el azul hasta el negro las paredes e incluso el pelo y las ropas de los usuarios.

Tratamiento tradicional con Cloro

Suele realizarse con hipoclorito sódico, con hipoclorito cálcico, con dicloro (CL2) o con tricloro. Tanto el control del parámetro de calidad de la piscina como el pH son difíciles de controlar, algo que nos obliga a usar otra serie de productos químicos como son los anti algas, los floculantes y los correctores de pH, sin poder llegar a asegurar, de ninguna de las maneras, que la piscina está correctamente tratada.

Cloro libre, cloro combinado y cloro total

Cuando en una piscina se utiliza cloro, nos encontramos con cloro libre y cloro combinado. A la suma de ambos lo llamamos cloro total.

El cloro libre es la especie desinfectante y reactiva, reaccionando con los microorganismos y con la materia orgánica del agua mediante procesos de oxidación y combinación química. Por tanto, el cloro libre es el que nos interesará mantener en unos niveles adecuados para el tratamiento adecuado de la piscina, mientras que el cloro combinado es el cloro gastado y no activo.

El cloro combinado no tiene capacidad desinfectante en la piscina y es el resultado de la reacción química del cloro con el exceso de sustancias orgánicas disueltas en el agua de la piscina, o contenidas en el filtro (escamas de la piel, cabellos, mocos, orines, insectos, cremas y aceites corporales, etc.).

Al contrario que el cloro libre, que no supone molestias para el bañista en sus concentraciones habituales, el cloro combinado y especialmente las cloraminas (cloro que se ha combinado con sustancias nitrogenadas) es el responsable de los típicos escozores, olores a piscina, irritaciones y alergias. Además de las molestias, un exceso de cloro combinado es indicativo de una piscina con excesiva carga orgánica, ya sea por un mal diseño hidráulico de la piscina, defecto de filtración o poca higiene de los bañistas. Por tanto, es de vital importancia mantener unos niveles de cloro combinado lo más bajos posibles.

El sistema más empleado para reducir los niveles de cloro combinado es el de la dilución por renovación de agua. Teniendo en cuenta que el aporte de agua de renovación no añade cloro combinado en la piscina, el porcentaje de renovación supondrá el mismo factor de reducción en los niveles de cloro combinado. Se trata de una solución sencilla, pero que implica un altísimo gasto de agua y de energía para calentar ese agua.

Cloración salina o Electrólisis salina

Depositando grandes cantidades de sal común (cloruro sódico o NaCl) en el vaso de la piscina, donde se busca su disolución en el agua, se consigue extraer cloro de la sal. Eso se obtiene cuando los iones cloruro pierden electrones al aplicar electricidad al agua salada. La reacción será: 2Na+2Cl –> 2Na + Cl2.

El cloro obtenido por este método se entiende exento de agentes estabilizantes y productos químicos y por tanto, menos dañino que otro tipo de cloro. La ventaja fundamental de este sistema es la supresión del gasto en hipoclorito ya que, una vez realizada la inversión inicial, nos olvidarnos de comprar cloro. Además, tras realizar su función desinfectante, el cloro vuelve a unirse al sódio y, por tanto, a formar de nuevo la sal, algo que, en piscinas privadas, evita tener que adicionar sal.

En piscinas públicas, donde sanidad ejerce un riguroso control, debido a la renovación períódica de agua motivada por la necesidad de reducir cloraminas, el agua salada se pierde, teniendo que adicionar sal con regularidad.

Con ello, se evita la manipulación de un producto tan tóxico como es el cloro. Sin embargo, sigue siendo necesario un control de pH, indispensable en todo tratamiento basado en el cloro. Con todo ello, no es el tratamiento adecuado para aquellos usuarios que buscan eliminar las molestias del cloro en la piscina, olores o irritaciones ya que, aunque la cloración salina suponga una mejora en el tratamiento tradicional con cloro, el elemento desinfectante sigue siendo el mismo. El índice de tolerancia al cloro quedará algo más alejado, pero no será garantía de eliminar los problemas de alergias a este tóxico.

La cantidad de sal disuelta en agua debe ser de entre 4 y 6 ppm. Si la proporción es superior a 12 ppm empezaremos a notar el sabor salado (el agua de mar tiene proporciones de 20 a 30 ppm). Tirar más sal a la piscina o incrementar la producción electrolítica hará que se diluya más cantidad de sal en el agua, haciendo que el sabor del agua sea salada. Con este sistema, además de estar clorando el agua, según la proporción disuelta, quedarán restos de sal en la piel al salir de la piscina, por lo cual los bañistas deberán ducharse posteriormente.

Los peligros del cloro

Se trata de un desinfectante muy peligroso. Incluso darse una ducha, un baño prolongado o permanecer mucho rato junto a un flujo de agua clorada, pone en riesgo la salud ya que, al aumentar la exposición al cloro, éste penetra en el cuerpo por medio de la absorción de la piel, los ojos, la nariz y las orejas.

Agente irritante: el cloro puede irritar severamente e incluso quemar la piel directamente expuesta a esta sustancia.

Asimismo, la exposición al cloro produce irritación de las mucosas nasales, oculares y de la garganta, que irá en aumento hasta producir un dolor agudo. La irritación afecta también a las vías respiratorias inferiores, produciendo una tos refleja que puede provocar el vómito y en casos extremos, edema pulmonar. Exposiciones leves, pero constantes, como puede ser el bañarse habitualmente en piscinas tratadas con cloro, puede cronificar estos problemas, llegando a hacer necesario, en muchos casos y ya de por vida, el uso de colirios para calmar la quemazón en los ojos.

En ocasiones, en las instalaciones se producen nubes tóxicas de forma accidental como consecuencia de mezclar ácido sulfúrico con cloro. Suele darse por despiste, al realizar el aporte al depósito incorrecto,

Según un análisis histórico de diversos accidentes en los que se han liberado cantidades variables de cloro a la atmósfera, el resultado de estos sucesos se salda con un promedio de una muerte por cada tonelada de cloro liberado. En el gráfico podemos ver la distribución de muertes y afectados por inhalación de cloro en función de la causa del accidente en el período comprendido entre 1964 y 1996. -Fuente: base de datos MHIDAS (Major Hazard Incident Data Service)-

Sobre un total de 96 accidentes informados y descritos, se concretan 39 muertes y más de 2700 heridos como consecuencia de lo que, en el ámbito de la seguridad industrial, se ha dado en llamar accidentes mayores, involucrando emisiones accidentales de cloro. Podemos ver que, como causa más habitual de accidentes, prevalece el fallo mecánico, en el que se incluye la corrosión como principal sub-factor responsable.

Los radicales libres

Los radicales libres son cancerígenos y causan un daño tremendo a nuestras células, ya que despojan de electrones al ADN y, por tanto, destruyen la información genética. Una exposición prolongada al cloro produce radicales libres en el cuerpo.

Parece estar demostrado que el riesgo a desarrollar cáncer aumenta en un 93% en personas que beben o están expuestas al agua con cloro. Es particularmente problemático el caso de las personas que respiran ambientes cargados de cloro, como es el caso de los trabajadores de piscinas o de quien esté expuesto a ambientes donde se utilice mucha agua clorada.

Los Trihalometanos (THM)

El cloro reaccionado y combinado con moléculas orgánicas, puede volatilizarse parcialmente en compuestos químicos volátiles llamados Trihalometanos, que se incorporan al aire. En esta reacción se reemplazan tres de los cuatro átomos de hidrógeno del metano (CH4) por átomos halógenos, algunos de los cuales son utilizados en la industria como disolventes o refrigerantes.

Muchos Trihalometanos están considerados carcinógenos y la normativa de la Comunidad Europea establece que no deben superarse los 100 mg de Trihalometanos por litro en el agua para el consumo, niveles que son superados en muchas aguas de red.

Según la OMS, es más peligroso dejar de desinfectar el agua por medio de tóxicos como el cloro, que convivir con el potencial peligro de los THM (Trihalometanos), aunque la exposición a estas sustancias suponga un riesgo de cáncer de 10-5, es decir, de un caso de cáncer por cada 100.000 personas que consumen el agua en un periodo mínimo de 70 años.

Las Cloraminas

Se trata de compuestos químicos irritantes, que son liberados cuando el agua con cloro reacciona con materia orgánica.

Al reaccionar el cloro (Cl2) del agua con el amoníaco, como por ejemplo el que contiene la orina, se forman los DBPs, cloruro de cianógeno (CNCl) y tricloramina o tricloruro de nitrógeno (NCl3).

Las tricloraminas, inician un proceso biológico que termina destruyendo las barreras celulares alrededor de los pulmones. Existen estudios médicos que relacionan las tricloraminas presentes en instalaciones acuáticas cubiertas, con la aparición de problemas respiratorios y asma en los niños y resto de usuarios y trabajadores del recinto. En un estudio en el que se expuso a ratas al cloro y a los cloraminos, éstas desarrollaron tumores en los riñones e intestinos. Estos tóxicos, son de fácil absorción y se ha constatado que, personas sentadas junto a una piscina y que no han llegado a bañarse, dieron positivo a altos niveles de tricloraminas.

Según la Norma Alemana Industrial DIN 19643 “Condiciones para el agua en las piscinas”, la producción de Cloraminas está en función del pH del agua según las siguientes ecuaciones:

NH3 + HOCl > NH2Cl + H2O
pH = 6 – 8 = Monocloramina

NH2Cl + HOCl > NHCl2 + H2O
pH = 5 – 6 = Dicloramina

NHCl2 + HOCl > NCl3 + H2O
pH = < 5 = Tricloramina

Según estas ecuaciones, podemos ver como las tricloraminas se generan principalmente en un pH por debajo de 5. Siendo así, no parece lógico que, manteniéndose el agua de una piscina en un pH de entre 6,8 y 7,6, puedan formarse Dicloraminas y tricloraminas. Las tricloraminas no podrían producirse en un agua con el pH tan alto. La explicación está en que cualquier superficie en contacto con el agua de la piscina mantiene un biofilm que tiene un pH ácido. Por lo tanto, las tricloraminas se formarán en cualquier parte de las superficies en contacto con el agua que contenga biofilm y cuanto más grueso sea el biofilm, mayor será la producción. En base a ello, hay que pensar que la superficie más grande en cualquier piscina o spa es la arena del filtro, donde por cada metro cúbico de arena hay una superficie aproximada de 3.000 m2.

La arena actúa como un excelente substrato para el crecimiento de las bacterias, quedando la arena nueva colonizada por diferentes bacterias en pocos días. El alginate, la capa de gel protector de la bacteria que se genera en la superficie, puede formarse en menos de 30 segundos y seguidamente, la bacteria continuará segregando alginate como mecanismo de protección contra la oxidación del cloro. Precisamente, los niveles de cloro utilizados en las piscinas y spas, no podrán afectar a las bacterias en la arena o en cualquier superficie en contacto con el agua. Así, el film de bacterias (biofilm) se desarrolla en la arena y en cualquier superficie en contacto con el agua, aumentando continuamente de espesor y volviéndose cada vez más estable.

Con el tiempo, los alginates segregados por las bacterias empiezan a pegar los granos de arena, apelmazándola y provocando canalizaciones del agua a través del lecho de arena, algo que suele ocurrir al cabo de uno o dos años, aunque en instalaciones con mucho aforo de bañistas como en el caso de spas y wellness, los altos niveles de sustancia orgánica actúan como nutriente para las bacterias, pudiendo coagularse la arena en unos pocos meses.

Cuanto más grueso sea el biofilm, más bajo será el pH (más ácido), lo que conducirá a más producción de Dicloraminas y de tricloraminas. Por ese motivo, existe una relación directa entre el aforo de bañistas, el contenido de sustancias orgánicas, la biomasa bacterial y la producción de tricloraminas y así, tanto el buen sistema de filtración como su mantenimiento, cumplirán un papel muy importante en la desinfección. La biomasa de bacterias en un filtro de arena puede llegar a suponer hasta un 5% del peso total.

Aunque el cloro oxida rápidamente las bacterias cuando son expulsadas por un lavado, éste no afecta a las bacterias que se encuentren en la arena del filtro, dentro del biofilm. Además, existe un periodo corto en el que las bacterias pueden penetrar en el agua de la piscina, ocurriendo eso, aproximadamente, durante una hora después del lavado del filtro, a lo que hay que añadir que, altos niveles de bacterias, cada pocas semanas o meses, dependiendo de la cantidad de bañistas, pueden salir del filtro y enturbiar el agua de la piscina. Puede afirmarse que ninguna cantidad de contra lavados de la arena puede eliminar las bacterias, de modo que un filtro de arena también puede constituir una importante fuente de producción de tricloraminas.

Resumiendo, la arena es un excelente sustrato para las bacterias, algo que la desinfección con Ozono neutralizará y eliminará sin mayores consecuencias.

En el año 2004, la Agencia de Protección de la Salud en el Reino Unido comunicó que «se detectó la bacteria Legionella en 23 piscinas/spa de las 88 inspeccionadas, donde 16 de las cuales habrían pasado los niveles actuales en cuanto a parámetros microbiológicos rutinarios. Aun realizando inspecciones microbiológicas rutinarias que parecen satisfactorias, las bacterias pueden estar presentes en un elevado número de instalaciones».

Especialistas en la ingeniería del ozono

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Consecuencias de trabajar en ambiente clorado

  • Las personas que frecuentan las piscinas tienen mayor riesgo de cáncer de vejiga que las personas que no las frecuentan. Además, los DBPs son en parte responsables del aumento en el riesgo de cáncer de melanoma entre los nadadores. Por tanto, nadar en piscinas tratadas con cloro representa un riesgo de cáncer inaceptable.
  • Los instructores de natación tienen el doble de probabilidad de sufrir sinusitis o dolor de garganta con frecuencia y más del triple de probabilidad de sufrir resfriados crónicos en comparación con los trabajadores de piscinas con una menor exposición a los DBPs, como por ejemplo los empleados de mantenimiento o recepcionistas.
  • En comparación con la población general, los trabajadores de piscinas con mayores niveles de exposición tuvieron un riesgo 40 % mayor de opresión en el pecho y una probabilidad 700 % mayor de sufrir disnea mientras caminaban.

Accion de los oxidantes más comunes sobre los diferentes contaminantes clásicos del agua potable

OXIDANTE PROBADO
CONTAMINANTEAireClClO2O3KMnO4
Materia orgánica-++++
Esterilización-+++++++
Organiléptico++++++-
Color-++++0
Hierro++++++++++
Manganeso0+++++++++
Nitratos0-+++++
Biodegradabilidad0--++0
Amoniaco---+-
0 Indiferente | - Efecto negativo | + Bueno | ++ Muy bueno | +++ Excelente

Floculación y alimento para las bacterias

Las bacterias pueden crecer a un ritmo tremendo en aguas a 25 °C. Si el tiempo medio para duplicarse está en torno a los 60 minutos, significará que, en tan sólo 24 horas, una bacteria se habrá convertido en más de 8 millones de ellas y tras las 48 horas, la biomasa de bacterias puede desarrollarse hasta los 140 kg.

Esto no ocurrirá en piscinas, ya que el acceso a nutrientes es limitado, pero con ello se explica el motivo por el que piscinas, spas o wellness que mantengan una gran afluencia de bañistas, tendrán problemas con la arena al cabo de unos meses. En el momento en que se reduce el acceso a nutrientes por parte de las bacterias, su crecimiento se ralentiza.

Los surfactantes y los productos de limpieza también inciden en la proliferación de colonias, al igual que en piscinas afectadas por agua de lluvia que arrastre materia orgánica y esporas.

La floculación es un proceso químico mediante el cual, con la adición de sustancias denominadas floculantes, se aglutinan las sustancias coloidales presentes en el agua, facilitando de esta forma su decantación y posterior filtrado.

Si el agua potable contiene fosfatos o sustancias orgánicas, puede filtrarse para así eliminar la incidencia de colonias.

Además, podemos utilizar un eficiente coagulante y floculante para atrapar los componentes disueltos y los sólidos más finos y así aumentar el rendimiento de los filtros que, de este modo, obtendrán la máxima retención de sustancia orgánica.

El tratamiento UV

La irradiación del agua con una onda de luz UV que actúa en la franja de 254 nm, parte las moléculas de proteínas, como por ejemplo el ADN del centro de la bacteria. Hasta este punto, resultará efectivo para reducir el nivel de cloro combinado y aniquilar las bacterias. El problema reside en que una molécula puede llegar a partirse en 10 moléculas más pequeñas y cada una de ellas reaccionará con el cloro, de modo que, en vez de reducir los productos reaccionados con el cloro, la irradiación de UV puede incrementar aún más los niveles, volatilizándose el cloro combinado en THM (Trihalometanos).

Si se utiliza UV, debería utilizarse también carbón activo (CA) para así reducir la sustancia orgánica disuelta y los THM. Aunque en este caso, éste también eliminará el cloro que, junto con la formación del biofilm en el carbón, producirá de nuevo Tricloraminas, lo cual obligará a renovar más cantidad de agua. El único método para utilizar el carbón activo es renovándolo cada una o dos semanas, algo que no resulta demasiado práctico.

La alternativa sería utilizar el UV sólo en piscinas que contengan unos niveles bajos de contenido orgánico disuelto (no óptimo para wellness y spas) y ajustar el equipo de UV, no para la desinfección, sino para la oxidación y eliminación de cualquier componente disuelto que el equipo de filtración no haya sido capaz de retener, es decir, utilizar el dispositivo UV como un complemento y no como la parte esencial de la desinfección.

Los sistemas de UV pueden oxidar sustancias orgánicas y convertirlas en dióxido de carbono (CO2) para que ya no pueda reaccionar con el cloro. Los UV pueden por ello ser útiles para conseguir un mejor refinamiento en el tratamiento del agua y no un medio para camuflar el problema. El problema es que el CO2 también obligará a una mayor renovación de aire.

 

Un problema añadido de los UV es que, en algunas instalaciones, los UV pueden llegar a aumentar excesivamente la temperatura del agua.

En resumen, a pesar de la efectividad del UV, su eficacia queda comprometida con el elevado control y mantenimiento al que debe ser sometida dicha instalación y al coste energético extra que representa la renovación de agua y aire para eliminar THM y CO2.

LA DESINFECCIÓN DEL CLORO FRENTE AL OZONO

Las bacterias aprenden a resistir a los desinfectantes

Una bacteria intestinal, Escherichia coli, es capaz de impedir que la clorina colapse sus proteínas. Lo que hace la bacteria es generar otra proteína, a la que han llamado RidA, que sirve como “andamiaje” de otros péptidos. Se une a ellos y los mantiene en su forma, aunque el entorno esté lleno de clorina. En términos técnicos, las proteínas que se comportan así se denominan chaperonas. La Helicobacter Pylori también es cloro-resistente.

Otros organismos cloro resistentes son los protozoos Giardia lamblia y Cryptosporidium. Ninguno de estos patógenos resiste la prueba de oxidación del Ozono.

Ozono vs Cloro

Para desinfectar el agua se requiere mantener un residual de Ozono de 0,1 mg/L durante 5 segundos.

Con el cloro se necesitarán 4 horas.

La ciudad de Milwaukee, cuyo suministro de agua potable proviene del Lago Michigan, fue víctima de una epidemia gastrointestinal jamás vista antes. 104 muertos y más de 400,000 habitantes sufrieron los efectos del mortal parásito “Cryptosporidium”.
 
Aunque el agua fue tratada con cloro y métodos convencionales de purificación en plantas de tratamiento, ello no fue suficiente para eliminar dicho parásito.
 
Para evitar que se repita esta tragedia, las autoridades sanitarias de esta ciudad están construyendo la planta generadora de Ozono más grande de Estados Unidos, pues se comprobó que el Ozono fue el único método eficaz, seguro y económico para el tratamiento del agua, el cual eliminó el parásito Cryptosporidium, además de los otros organismos nocivos que se hayan en el agua.
Cryptosporidium, una amenaza en el agua

DISCOVERY CHANNEL MARZO DE 1999

El problema con la Normativa

La normativa exige principalmente dos cosas:

  1. Está estipulado que debe existir un desinfectante mínimo en el vaso de piscina. Actualmente, la normativa no contempla el Ozono y sólo se permite el cloro o el bromo, ya que el Ozono no deja residual con el que se pueda satisfacer un análisis.
  2. Las analíticas realizadas periódicamente deben mostrar que se mantienen los valores de calidad estipulados, es decir, deben mostrar que no existen microorganismos y que se mantiene el PH, nivel de turbidez, conductividad, etc.

Como en la mayoría de piscinas públicas la contaminación por microorganismos es muy alta, ello obliga a aumentar la concentración de cloro, perjudicando aún más la salud y confort del bañista, ya que se producen malos olores, irritación de ojos, de garganta, de piel, deterioro del pelo, etc.

Solución ante la Normativa actual

(Mucho) OZONO + (Poco) CLORO o BROMO

El Ozono se encargará de garantizar la desinfección, mientras que el Cloro o el Bromo mantendrán un desinfectante residual medible en el vaso, aunque ahora necesitaremos mucho menos desinfectante para mantener dicho nivel residual, beneficiando así la salud y el confort del bañista.

Cantidades necesarias de Ozono y de cloro o bromo

Se entiende que en piscinas privadas, donde no se esté a expensas de cumplir normativas o bien no vayan a recibirse inspecciones sanitarias, podrá utilizarse un sistema basado solamente en Ozono. Para el resto de piscinas o vasos de baño se puede llegar a reducir incluso hasta el 5% de la cantidad del Cloro o Bromo habituales.

Hay que entender que, cuanto más Ozono se aplique a la piscina, mayor será la garantía de desinfección, mayor la satisfacción del bañista y mayor la calidad del agua. Así, la ozonización es un tratamiento ecológico y sostenible que, combinado con otro desinfectante que mantenga un residual, cumple la normativa perfectamente y siempre irá en beneficio del usuario, la normativa y el medio ambiente.

La técnica más extendida a nivel mundial para el tratamiento de desinfección de piscinas públicas es la del 50 % de Bromo y 50% de Ozono. Con esta configuración nos aseguramos de:

  • Una potente desinfección del agua.
  • Un residual constante de Bromo o Cloro en el vaso, cumpliendo así la normativa.
  • Cumplir normativa vigente obteniendo agua de extraordinaria calidad.
  • Un baño sin olores ni irritaciones de ojos, de garganta, de piel y evitando deteriorar el pelo.
  • Contribuir al ahorro hídrico y al desarrollo sostenible, fomentando además la salud del bañista.
  • Eliminación de los problemas de salud causados por el Cloro o el Bromo y reducción del absentismo de los trabajadores de la instalación.

En los últimos años, la mejora en la tecnología de la generación de Ozono ha sido substancial, algo que ha permitido reducir drásticamente el precio y el tamaño de dichas instalaciones, así como reducir el mantenimiento de estos sistemas. Ello dará lugar a aplicar de forma generalizada sistemas generadores de Ozono que permitan reducir el cloro hasta en un 95% del volumen utilizado.

Tanto esta última configuración como la de sólo Ozono suele ser la aplicada en las piscinas de alto rendimiento y competición ya que, además de las ventajas comentadas, el Ozono produce una capa de oxígeno sobre el agua que mejora el rendimiento del nadador, sus marcas y su salud. El agua ozonizada actúa como relajante muscular, oxigena la piel y activa la circulación sanguínea.

La homologación 100% Ozono

Dependiendo del país y comunidad que rija la normativa del lugar y siempre que trabajen las bombas durante 24 horas, podrán homologarse las instalaciones para que se admita una desinfección puramente con Ozono, eliminando definitivamente los desinfectantes químicos. Las piscinas de alta competición sólo desinfectan con Ozono, pudiendo por tanto ser normalizadas. Nuestra empresa ofrece la posibilidad de tramitar dicha homologación.

El Ozono en la piscina de competición

En los mundiales de natación del año 2003 en Barcelona, pudo apreciarse un aumento de las marcas de todos los nadadores, algo que se achacó a la piscina de Ozono del ‘Palau Sant Jordi’.

Según el diario ABC, uno de los principales responsables del gran número de records olímpicos es el Ozono ya que, gracias a este sistema de desinfección, se genera una sobresaturación cercana al 120% de oxígeno, que termina beneficiando al nadador. ‘Science News’ se hace la pregunta de cuanto influyó el Ozono usado en la piscina, en los records de Michael Phelps.

Otro elemento a considerar es que la eliminación del cloro en la piscina olímpica permitió incrementar el número de participantes asmáticos, los cuales ven disminuido su rendimiento en piscinas desinfectadas con cloro. Esto se debe al efecto adverso del cloro en los pulmones.

Al ser la mejor forma de desinfectar una piscina, la ozonización pasará a ser la desinfección del futuro, contribuyendo al desarrollo sostenible y al ahorro hídrico ya que, con el Ozono, no deberá renovarse ni una sola gota de agua, siendo además respetuoso con el medio ambiente.

La cloración es una técnica dañina y perjudicial para la salud. Las aguas cloradas producen Trihalometanos y otros compuestos órgano-clorados de probado carácter cancerígeno, además de producir olores y sabores medicamentosos desagradables y molestos para el bañista o el consumidor.

Efectos beneficiosos del Ozono sobre la salud

  • Oxigenación de la piel
  • Activación de la circulación sanguínea
  • Relajación muscular
  • Limpieza de poros

Estos efectos provocarán

  • Una mejor regeneración de la piel, (cicatrices y arrugas)
  • Evita la caída del pelo
  • Mejora la respiración y el riego sanguíneo
  • Sensación más agradable y confortable

 

Ventajas de usar Ozono en piscinas

  1. Acción desinfectante
    • Efectivo frente a todo tipo de microorganismos.
    • Efecto rápido a bajas concentraciones (incluso en tres minutos).
    • Desinfecta en un rango amplio de pH (6-9).
    • Sin efecto inhibidor reversible en enzimas.
    • Elimina eficazmente la película biológica.
  2. Ventajas frente a riesgos
    • Reducción significativa de Cloraminas en el agua (cancerígenas).
    • Sin riesgo de acumulación de productos residuales.
    • Su generación ‘in situ’ hace innecesaria su manipulación, su almacenaje o su transporte, tal y como ocurriría con el cloro o el bromo.
  3. Ventajas ambientales
    • Sin Productos de vertido.
    • Convierte las moléculas potencialmente dañinas en compuestos menos tóxicos.
    • Elimina los problemas de gestión de envases.

  1. Ventajas en el uso
    • Permite tantos tratamientos de choque como sean necesarios sin coste adicional y sin que suponga ninguna dificultad en su aplicación.
    • Proporciona una excelente calidad y claridad al agua sin conferirle olores de ningún tipo.
    • Mejora la calidad del aire alrededor de la piscina, ya que aumenta considerablemente el nivel de oxígeno.
    • No produce irritación en los ojos ni en la piel.
    • No destiñe trajes de baño.
  2. Ventajas económicas
    • Supresión de los consumibles químicos y energéticos de los métodos químicos y físicos.
    • Reducción del esfuerzo de mantenimiento (limpieza manual).
    • Ahorro de agua: admite ciclos de concentración mayores.
    • No necesita proceso de dilución para vertidos.
    • Reducción del gasto energético al evitar las incrustaciones derivadas del biofilm que pueden acumularse en los intercambiadores de calor.
    • Reduce el absentismo laboral del personal del recinto y los problemas de salud que significan respirar el cloro.

El Ozono convierte el agua en terapeutico/medicinal, favoreciendo la cicatrización de heridas y la curación de alergias cutáneas gracias a la regeneración celular.

Exige, siempre que sea posible, que en tu piscina se utilice un sistema de ozonización para conservar y favorecer tu buena salud y la de tu familia

Soluciones de ozono de alto componente tecnológico

El centro neurálgico de Top Ozono en Barcelona permite a la empresa ofrecer soluciones de ozono para cualquier tipo de cliente y sector a nivel internacional. ¡Conoce la última tecnología en generación de ozono!

Resumen de los distintos sistemas de depuración

Los UV desinfectan, básicamente, porque inhiben los microorganismos (inactivan virus y bacterias sin destruirlos) al romper y dividir las moléculas de proteínas, como por ejemplo el ADN del centro de la bacteria. Al «lesionar» su ADN, evitarán que estos microorganismos puedan reproducirse. El problema reside en que una molécula puede llegar a partirse hasta en 10 moléculas más pequeñas, y cada una de ellas reaccionará con el cloro de modo que, en vez de reducir los productos reaccionados con el cloro, la irradiación de UV puede llegar a incrementar en el vaso aún más sus niveles, volatilizándose el cloro combinado en THM (Trihalometanos), que es el cloro combinado más pesado, el que se mantiene justo por encima del agua y que es respirado por los usuarios de la piscina. Además, los UV acumularán mayor cantidad de materia orgánica disuelta en el agua y, por tanto, se necesitará más floculante. Es cierto que, en una segunda vuelta, cuando vuelvan a pasar por la luz UV, en baja presión (30 mJ/cm2), se destruirán Mono y Dicloraminas, mientras que en media presión (60 mJ/m2) llegará a destruirse Trihalometanos. Las Tricloraminas originadas en los filtros serán más difíciles de eliminar.

La hidrólisis, al igual que los UV, inhibirá y despedazará los microorganismos pero, al basarse en la desintegración de metales pesados, como por ejemplo el cobre, éstos, irremediablemente, se absorberán y acumularán en forma tóxica a través de la piel de los usuarios de la piscina.

Un agua que contiene materia orgánica (microorganismos, restos de piel, orines, mocos, material fecal, cremas, lociones, insectos, etc.) podrá llegar a ser agua potable, pero en ningún caso puede considerarse agua saludable. Cuando existe materia orgánica en el agua, el cloro, tanto el hipoclorito dosificado en el vaso, como el generado mediante sal (cloruro sódico) mediante la electrólisis salina, se combina con dicha materia orgánica (cloro combinado, siendo el cloro que huele), abandonando el agua en forma de gas (Cloraminas y Trihalometanos), para terminar en los pulmones de todo aquel que lo respire (causando enfermedades respiratorias a medio y largo plazo, así como enfermedades cutáneas) y oxidando las estructuras de las instalaciones (las cloraminas destruyen metales, maderas y hormigones), causando verdaderos destrozos en vigas y cerramientos.

De una forma muy distinta a todos estos sistemas, para oxidar la materia orgánica y reducirla a sus más elementales formas minerales, se utilizan tres sistemas distintos de oxidación por oxigenación:

  1. Aireación: se realiza con aire, el cual contiene un 21% de Oxígeno «O2».
  2. Oxigenación: se utiliza Oxígeno puro «O2». De este modo se multiplica el efecto oxidante en comparación a la aireación.
  3. Ozonización: se utiliza Ozono «O3».

Tras un tratamiento con cualquier forma de oxígeno, la materia orgánica habrá sido desintegrada, con lo cual no permanecerá en la forma gaseosa de cloro combinado, algo que facilitará que pueda ser eliminada mediante el proceso de filtración. Por tanto, el O3 evitará la formación de Cloraminas y Trihalometanos, aportando una desinfección extrema sin dejar tóxicos residuales en el proceso.

El O3 crea Hidroxilo y Peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) que es mucho más efectivo en la oxidación de la materia orgánica que el propio O3. Aunque la gran virtud del O3 es que, además de duplicar el poder oxidante del O2, una vez el O3 ha realizado su función, éste se convertirá en O2, pasando de nuevo a oxidar. Por tanto, el poder desinfectante del O3 puede considerarse muy superior si lo comparamos con el del O2, y no digamos comparado con el del aire.

Los tipos de flujo de agua en las piscinas

Para entender los tratamientos con Ozono que luego vamos a explicar, antes deberemos conocer cómo funcionan los distintos sistemas de flujo de agua utilizados en las piscinas, las cuales podemos dividir en dos grandes grupos.

Flujos de agua desbordantes en las piscinas

La lámina de agua rebosa por encima de los niveles del borde de la piscina y los principales tipos que encontramos son los siguientes:

  • Tipo Munich: la lámina de agua se encuentra al mismo nivel del acabado final del suelo perimetral. El agua desborda de igual manera por todo el perímetro de la piscina y se aspira a través de las tomas de fondo y de la canaleta perimetral.
  • Con desborde finlandés: como la anterior pero desborda sólo en un lado de la piscina en lugar de en todo el perímetro.
  • Tipo Infinity: una variación de la de tipo Munich, donde el desbordante se produce en una parte o en todo el perímetro de la piscina, sin la habitual prolongación del suelo desde el final de la lámina de agua. Destacan por su gran atractivo estético y el nombre proviene del efecto óptico producido al no ver donde termina, por dónde drena el agua. Si la piscina está situada frente al mar, puede llegar a dar la sensación de continuidad con el agua del mar y de ahí lo del efecto infinito.

Habitualmente, el agua rebasa el borde y cae verticalmente desde mayor o menor altura sobre una canaleta que puede actuar como depósito de compensación o como parte del circuito a un vaso de compensación oculto.

  • Con desborde oculto: el agua puede desaparecer a través de una pequeña junta, de modo que desde el exterior cueste distinguirse exactamente dónde va.

A su vez, las piscinas desbordantes operan, principalmente, bajo dos sistemas de flujo de agua, siendo esta parte la que a nosotros nos interesará conocer para la aplicación del Ozono:

  • Con vaso o vasos de compensación, ya que, en ocasiones y debido al diseño y al espacio disponible, nos encontramos con varios vasos conectados entre sí. En estos vasos ocultos se llega a almacenar entre el 5 y el 10% del volumen total de la piscina. La lámina de agua de una piscina desbordante supera en unos 3 mm la superficie, algo que le permite desbordar uniformemente por los laterales y ejercer un drenaje parejo por todo su perímetro. La función del vaso de compensación será la de recuperar el agua sobrante. Si el vaso de compensación es pequeño por estar mal dimensionado, cuando se detengan las bombas, a no ser que exista una válvula automática accesoria que cierre el paso del agua, ésta se desaguará o bien se perderá inundando los subterráneos donde se encuentre ubicado el vaso de compensación.
  • Con canal perimetral: debajo de la rejilla del desbordante del vaso de la piscina se esconde un canal que llega a contener el volumen de agua que albergaría un vaso de compensación tradicional.

Flujos de agua no desbordantes en las piscinas

A pesar de encontrarlos aún en algunas piscinas públicas antiguas, lo habitual es que este grupo quede relegado a las piscinas de tipo privado, ya que su coste de construcción es menor y se abarata el mantenimiento, el consumo de agua y consumo energético. Los sistemas más conocidos son:

  • Con Skimmer: se reconoce por un hueco con una «lengüeta», localizado en la parte superior de la piscina, aunque hay de distintos tipos, incluso los que se encuentran en el centro de un lago.

Forma parte del sistema de filtración ya que, a través del mismo, podremos limpiar el agua de la superficie de la piscina hasta unos 15-20 cm de profundidad, introduciendo además el agua al sistema de canalización para su limpieza y desinfección.

Su función principal es la de evitar que la suciedad que caiga en la piscina (como por ejemplo hojas e insectos), termine en el fondo.

El funcionamiento del skimmer es simple pero efectivo. La bomba, que estará conectada al Skimmer por la parte baja de éste, al ponerse en funcionamiento, creará un movimiento en el agua que atraerá la suciedad de la superficie del vaso. A pesar de que el movimiento resulta prácticamente imperceptible, el resultado demostrará su gran efectividad. Para aumentar el efecto, se aconseja cerrar las válvulas de aspiración del limpia-fondos y del sumidero del fondo. De este modo, la bomba sólo succionará a través del Skimmer y el movimiento en el agua se dará sólo en la superficie, que es lo que pretendemos.

A la tarea se sumará la ayuda de los chorros de impulsión, los cuales estarán situados en la zona opuesta al Skimmer para que, al salir el agua por ellos, empuje a favor de la succión y arrastre las hojas y el resto de suciedad hacia él. Una vez que todos esos residuos caigan en el Skimmer, quedarán atrapados en su cesto, el cual evitará que pasen a la bomba y la compuerta no permitirá que vuelvan a la piscina. Así, una vez atrapada, la suciedad podrá ser retirada manualmente y se habrá evitado que lleguen hasta el fondo. El acceso al cesto suele efectuarse desde la tapa alta del Skimmer, que es lo que vemos en la playa o pretil de la piscina.

  • De captación directa, aunque pueden utilizarse distintas denominaciones. Se trata de utilizar un desagüe para canalizar el agua hacia los filtros y reintroducirla de nuevo al vaso, tal y como se hace habitualmente por medio de los impulsores de las paredes. Un sistema muy simple que, sin duda, requerirá de un mayor esfuerzo para mantener el agua limpia de partículas sólidas.

Distintos sistemas de tratamiento para la administración de ozono

Existen multitud de sistemas para la administración de Ozono en el agua de una piscina. Seguidamente mostraremos varios de ellos.

  • Sin recirculación: podemos valernos del sistema más simple, utilizado a menudo en balsas, aljibes y vasos de piscinas donde no exista un sistema con bomba de recirculación de agua. Es estos casos, se instala un generador que, mediante un compresor, inyectará Ozono a través de unos tubos que se llevan hasta el fondo del vaso. Mediante un difusor que reduce el tamaño de la burbuja, se administra un burbujeo que, poco a poco, irá impregnando el agua con Ozono.
  • Con recirculación: en este caso suelen utilizarse sistemas Venturi y las instalaciones pueden llegar a ser de lo más complejas dependiendo de muchas variables. Tras la administración de Ozono en el agua,  podrá mejorarse la dilución del gas mediante un depósito de contacto. Ideal para sistemas Skimmer y de captación directa.
  • Desbordante: en este otro ejemplo vemos una instalación de Ozono realizada en una piscina con vaso de compensación, el cual permite que se mantenga el nivel de agua por encima del borde, absorbiendo el volumen sobrante, sobre todo cuando se detienen las bombas de recirculación. En este caso, se utiliza una Planta compacta donde, después del filtrado, se inyecta Ozono en el vaso de compensación de la piscina, usándolo de este modo como columna de tratamiento para la asimilación correcta del Ozono antes de lanzar el agua ozonizada al vaso de la piscina. Al realizar el tratamiento en el vaso de compensación, podemos tratar el caudal total con un generador menos potente, más eficaz y más económico.

El ácido Nítrico

Cuando en los reactores de Ozono se combina el Nitrógeno y la humedad (H2O) contenidos en el aire, se genera el ácido nítrico (HNO3), tan perjudicial para la maquinaria por los graves efectos de corrosión que origina. Además de ser cuidadoso en la elección de los materiales utilizados en la fabricación de los reactores, existen diversos sistemas para evitar dicho problema.

En las imágenes podemos ver las consecuencias del ácido nítrico en los reactores del generador de Ozono fabricados por una gran multinacional. Como puede comprobarse, la utilización de materiales incorrectos y la falta de sistemas de prevención del ácido nítrico ocasionaron en este caso la destrucción de la máquina, afectando incluso a los componentes de cristal.

Procedimiento para la Instalación

En la mayoría de piscinas la instalación suele ser sencilla y rápida, ya que el sistema se ubica a la salida de los filtros de depuración mediante un bypass en la tubería principal de salida al vaso. El funcionamiento es autónomo, ya que los generadores de Ozono sólo se alimentan de aire y electricidad, no necesitando reposición de ningún tipo de producto químico.

Podemos realizar un presupuesto provisional sin compromiso tan sólo conociendo los siguientes datos (los que están en rojo son fundamentales):

  • Tipo (cubierta, descubierta o mixta)
  • Temperatura del agua (si es climatizada)
  • Sistema del vaso (desbordante con vaso o de canal perimétrico, Skimmer o captación directa)
  • Volumen del vaso de la piscina
  • Volumen del vaso de compensación (si es desbordante)
  • Caudal de recirculación de la bomba o bombas
  • Horas de funcionamiento al día
  • Aforo diario
  • Aforo en punta (cuantas personas pueden bañarse a la vez como máximo).
  • Fotografías del vaso y de la sala de máquinas.

Recomendamos:

Como complemento al tratamiento de desinfección con Ozono recomendamos los siguientes sistemas.

SSAAF (Sistema de Soporte y Ahorro de Agua de Filtrado). Para ahorrar TODA la energía utilizada en el calentamiento del agua de aporte y ahorrar hasta el 90% del agua rechazada por los filtros de arena.

Estabilización del pH mediante CO2. Para no envejecer el agua y para evitar accidentes en la manipulación de los ácidos.

Descalcificación electrolítica. Para eliminar los problemas de incrustaciones por la cal, ahorrándose cualquier tipo de consumibles.

La rentabilidad de las piscinas públicas

El sector vive tiempos difíciles, en los que la supervivencia de las instalaciones deportivas pasa por evitar perder asociados y en última instancia, por la captación de nuevos usuarios, pudiendo lograrse fundamentalmente de dos formas. Una será la de ejercer cierto grado de canibalismo sobre otras instalaciones que ofrezcan peores servicios. Otra forma es la de despertar nuevas necesidades sobre un público objetivo que antes no visitaba este tipo de instalaciones deportivas. Así, la imaginación se ha puesto en marcha y se ha podido constatar un paulatino incremento de actividades como el Aquagym, Aquaspinning, Aquatic fitness o de clases asistidas para mujeres embarazadas y para bebes.

Para todas estas situaciones, el tratamiento del agua con Ozono es el argumento fundamental para obtener un crecimiento sostenido del negocio, gracias al aumento del rendimiento que llevará asociada finalmente la mejora de la rentabilidad.

La química de las aguas de la piscina, ahora ya inexistente, no sólo dejará de perjudicar la salud de trabajadores y usuarios en sus pulmones, ojos, piel y órganos internos (la piel es transpirable y por tanto, los químicos la penetran), sino que el agua tratada con Ozono se convierte en AGUA TERAPEÚTICA, ayudando a cicatrizar las heridas, mejorando la oxigenación durante la respiración, oxigenando la musculatura a través de la transpiración (tal y como hacen algunos futbolistas profesionales después de algún desgarro muscular) y sanando alergias y problemas dermatológicos.

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